La democracia del dinero
especiales

Entre el juego sucio permitido del lobismo y los convites mamarrachescos electorales donde vale principalmente -¿único?- el dinero, se ahoga la falsedad de eso que llaman democracia en Estados Unidos.
Esto vale para todas las naciones practicantes de la democracia representativa, a lo que siempre cuelgo que participativa no lo es, pero como ejemplo deleznable figura Estados Unidos, cuyas jefaturas han impuesto normas a los demás desde hace mucho o, como diría un conocido residente en New Jersey, desde antes de que era chiquito, y ya sobrepasa lúcidamente los 87 años.
Tamy Luhbt comenta en Cable News Network que los multimillonarios tienen 4 000 veces más probabilidades de ocupar cargos públicos, lo cual es cierto, aunque creo que se debe ir por partes, conociendo las debilidades imaginativas de un público norteamericano manejado mayormente por medios tarifados.
Si no presentas una buena facha no aspires a nada, porque te puede costar muy caro. Detrás de ti, bello o bella, o con carisma, debes tener respaldo monetario, propio o de alguien que, de salir electo, tendrás que revertir en favores, generalmente divorciados del apetecer popular.
Un informe anual del Comité de Oxford para el Alivio del Hambre (Oxfam, por su sigla en inglés) sobre desigualdad social afirma que las personas más ricas del planeta tienen muchas más probabilidades de estar en el poder político que el resto.
“El informe pone de relieve la relación entre la desigualdad política y la desigualdad económica”, dijo Rebecca Riddell, líder sénior de políticas de justicia económica en Oxfam América. “El hecho de que los multimillonarios tengan 4 000 veces más probabilidades de ocupar un cargo que tú o yo subraya el enorme poder desproporcionado que tienen los multimillonarios”.
El informe de Oxfam, que se basa en datos recopilados por Forbes y otras fuentes, está programado para coincidir con el inicio de la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, un encuentro de élite que reúne a algunas de las personas más ricas y a líderes mundiales. Su publicación también coincide con el primer aniversario en el cargo del multimillonario presidente de EE.UU., Donald Trump.
Trump ha formado el gabinete y equipo más rico de la historia moderna de Estados Unidos, con varios multimillonarios liderando agencias gubernamentales. La administración, junto con un Congreso controlado por los republicanos, promulgó el año pasado un amplio paquete de políticas internas que incluyó grandes recortes de impuestos para los ricos y recortes históricos en el programa de protección social del país. Además, intenta eliminar la protección sindical de una parte considerable de la fuerza laboral federal, así como desmantelar medidas de protección al consumidor y regulaciones empresariales.
Y CRECE
Los seis multimillonarios tecnológicos estadounidenses cuya riqueza aumentó más se enriquecieron en 171 000 millones de dólares en conjunto, lo que significa que cada uno aumentó su riqueza en 28 500 millones en promedio.
Este aumento está estrechamente vinculado a las capacidades de inteligencia artificial de sus empresas, desde la fabricación de chips fundamentales hasta la infraestructura en la nube impulsada por IA.
El número total de multimillonarios estadounidenses ascendió a 924, lo que representa casi un tercio de la población mundial de esa especie, a la que preocupa los aranceles y la inflación resultante, así como la incertidumbre ante un conflicto geopolítico importante.
No hay que ser muy astuto para discernir que un gobierno dirigido por multimillonarios ha impulsado una agenda favorable a los multimillonarios que han llevado a EE.UU. al borde de los extremos en términos de desigualdad.
Sin embargo, la oligarquía es un problema global. Los hombres más ricos de Argentina, por ejemplo, tienen vínculos estrechos con el presidente Javier Milei, lo que ha llevado a exenciones fiscales para sus empresas.
Su riqueza creció tres veces más rápido en el 2025 que el promedio de los últimos cinco años, alcanzando un récord de 18,3 billones de dólares. Dos tercios de ese crecimiento serían suficientes para acabar con la pobreza global durante un año.
En Estados Unidos, el patrimonio neto de los multimillonarios suma poco menos de 8 billones de dólares. También es el hogar de 932 multimillonarios, más que cualquier otro país.
EE.UU. podría pronto ver al primer trimillonario del mundo. Si Elon Musk tiene un año tan lucrativo en este 2026 como el año pasado, su fortuna superará el billón de dólares.
Mientras tanto, la tasa de reducción de la pobreza a nivel mundial se ha estancado, con niveles generalmente similares a los del 2019. Casi la mitad de la población mundial –o 3 800 millones de personas– vivía en la pobreza en el 2022.
PARA FRENAR LA DESIGUALDAD
El número de multimillonarios a nivel mundial, y su riqueza combinada, alcanzó máximos históricos, impulsado en particular por las ganancias de las acciones tecnológicas. El mundo contaba con 2 919 multimillonarios el 4 de abril del 2025.
Con el aumento generalizado de los precios de las acciones tecnológicas y los activos financieros, a pesar de la volatilidad, la riqueza total de los multimillonarios alcanzó un nuevo máximo.
Para abordar este desequilibrio, Oxfam pide reducir la desigualdad promoviendo los derechos de los trabajadores, aumentando los salarios, desmantelando monopolios y fortaleciendo los servicios públicos universales y la red de protección social; limitar el poder de los ultrarricos aumentando los impuestos y reformando el financiamiento de campañas; y construir el poder político de la gente a través del derecho al voto y un gobierno participativo.
O sea, una comprensión clave de que frenar la desigualdad y el poder de los más ricos y promover el de la gente común son realmente claves tanto para reducir la desigualdad como para promover la democracia, que esta vez sería participativa.












Añadir nuevo comentario