VIVIR: Escuchar a nuestros mayoresHace siglos, incluso, hace décadas, la clave de la vitalidad de ciertos valores era escuchar a los ancianos. VIVIR: La necesidad del descansoLa sucesión de peripecias diarias termina por alcanzar el sueño. Lo marca. Lo tensa. Lo fragmenta.
VIVIR: Escuchar a nuestros mayoresHace siglos, incluso, hace décadas, la clave de la vitalidad de ciertos valores era escuchar a los ancianos.
VIVIR: La necesidad del descansoLa sucesión de peripecias diarias termina por alcanzar el sueño. Lo marca. Lo tensa. Lo fragmenta.