América Latina lanza respuesta colectiva a Trump desde cumbre en Bogotá
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La cumbre «Nuestra América» se extenderá hasta el domingo 25 abordando el bombardeo militar que Estados Unidos perpetró contra Venezuela la madrugada del 3 de enero. Foto: ProgIntl
El Palacio de San Carlos en Bogotá se convirtió este sábado en escenario de una cumbre hemisférica convocada con urgencia. Líderes políticos, diplomáticos, parlamentarios, sindicalistas y representantes de movimientos sociales de más de 20 países llegaron a la capital colombiana con el objetivo de articular una respuesta coordinada frente a lo que llaman la nueva Doctrina Monroe.
«Hemos visto la formulación y ejecución de esta doctrina impulsada por Donald Trump, pero aún no hemos visto una respuesta colectiva», afirmó David Adler, coordinador de la Internacional Progresista. «Han predominado respuestas bilaterales: cada país negocia individualmente con Estados Unidos«.
La cumbre «Nuestra América» se extenderá hasta el domingo 25 de enero. El detonante inmediato es el bombardeo militar que Estados Unidos perpetró contra Venezuela la madrugada del 3 de enero, operación que resultó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, trasladados a Nueva York. El ataque dejó al menos 100 muertos y similar número de heridos, según datos oficiales venezolanos.
Durante la apertura, la canciller de Colombia, Rosa Villavicencio, confirmó una cifra: Estados Unidos ha perpetrado 33 ataques contra embarcaciones en aguas de la región, el más reciente el viernes.
«El ataque número 33 contra una lancha, realizado bajo el pretexto de la guerra contra el narcotráfico, resultó en la ejecución extrajudicial de al menos dos personas», denunció.
Villavicencio enmarcó estas acciones en una historia que se extiende por siglos: «Medidas unilaterales sobre la soberanía, presión sobre sistemas judiciales, ambición sobre recursos naturales. En los últimos dos meses, pero también en los últimos dos siglos, nuestra América ha sido escenario de estos actos de agresión».
La funcionaria presentó los cuatro pilares de la política exterior del gobierno de Gustavo Petro: paz, independencia, orientación popular y progresismo. «Un orden nuevo empieza cuando esa costumbre se rompe», dijo, refiriéndose al uso habitual de la fuerza.
La parálisis multilateral
El comunicado que convocó la cumbre destaca el fracaso de foros tradicionales como la ONU, la CELAC y la UNASUR: «La ONU está paralizada; la CELAC, estancada; UNASUR, con su sede en Quito prácticamente vacía. Hay una ausencia de mecanismos multilaterales para respuestas colectivas», señaló Adler.
Durante dos días, los participantes debatirán tres ejes: análisis compartido de la crisis, diálogo estratégico sobre colaboración hemisférica y opciones de acción concreta. El encuentro culminará en una declaración conjunta, base para un proyecto político continuo.
Aunque el foco es Venezuela, también se analizará la influencia estadounidense en Argentina, Honduras y Colombia. Adler llamó a la unidad: «Cuando la autodeterminación se debilita en un país, se debilita para todos. Aislados, somos vulnerables. Coordinados, somos fuertes».
Desde Caracas, la presidenta encargada Delcy Rodríguez pidió un diálogo político nacionalizado, sin intervención externa: «Que ese diálogo tenga apellido, que sea venezolano, donde no se impongan más las órdenes desde Washington, Bogotá o Madrid».
Las tensiones entre Colombia y Estados Unidos aumentaron desde el regreso de Trump a la Casa Blanca. Sin embargo, ambos gobiernos intentan normalizar las relaciones. La canciller Villavicencio mantuvo el viernes una llamada con su homólogo Marco Rubio para coordinar la visita de Petro a Washington. La conversación fue descrita como «muy positiva».
Petro se reunirá con Trump en la Casa Blanca el 3 de febrero para tratar crimen organizado transnacional, seguridad regional y oportunidades económicas.












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