Brasil: Exterminando indígenas

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Brasil: Exterminando indígenas
Fecha de publicación: 
22 Febrero 2021
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Aruká Juma, el último varón de los indígenas del pueblo juma, fallecido por coronavirus

La etnia juma acaba de desaparecer en Brasil, con su última figura falleciendo víctima de la COVID-19, la más reciente arma utilizada por Jair Bolsonaro para eliminar molestias a su régimen fascista.

Trascendió que unos diez de esos pobladores de la Amazonía perecieron en el breve curso de este año a causa de la desatención sanitaria la pandemia, que tiene a Brasil como segundo centro de contagio y muerte en el planeta, solo superado por Estados Unidos.

Este método de exterminio se agrega a los incendios en la Amazonía como parte de la flatulencia de una política que se endurece con los asaltos a las favelas, el dar mano abierta a las fuerzas represivas para que aumenten las bajas mortales en los tiroteos contra presuntos delincuentes, y la encerrona de líderes sociales, principalmente indígenas, que protestan contra el permiso del sátrapa de deforestar e incendiar el bien llamado pulmón del planeta, con el avieso fin de complacer a latifundistas y empresas mineras, en detrimento de los más de 900 000 aborígenes sobrevivientes, quienes ven perder el territorio que les ha pertenecido históricamente.

A ello se agrega la declaración del jefe del Laboratorio de Ciencias Biosferitas en el Centro de Vuelo Espacial Rodar de la norteamericana NASA, Douglas Norton, citado anteriormente por este portal: “Lo que vemos hoy es un aumento de la presión contra lo que queda del bosque amazónico para expandir la producción agrícola".

Según Norton, las imágenes satelitales prueban que el proceso de la deforestación en la Amazonía consiste en dos partes y comienza con la tala y el secado de los árboles. "Lo que vemos ahora es la segunda parte. En función de nuestra observación con datos satelitales, vemos que esas mismas pilas de madera que fueron cortadas hace varios meses son las que están ardiendo", explicó.

"Son tractores con grandes cadenas que arrancan los árboles de raíz. Así que esos incendios no están quemando los residuos de un campo ya cosechado o las hierbas restantes de un pasto, sino troncos de la Amazonía apilados que se secaron al sol durante varios meses", sostuvo.

"Esta es realmente la segunda parte de la historia que comenzó con nuestras observaciones de un aumento de la deforestación. La deforestación solo va antes que cualquiera que pueda usar estas áreas para la agricultura”, aclaró.

PARA LUCHAR CONTRA EL EXTERMINIO

Tradicionalmente, las culturas indígenas excluían a las mujeres de los papeles de liderazgo que desempañaban los jefes tribales masculinos. Sin embargo, eso está cambiando, según ha afirmado Jonia Pichana, quien se convirtió en la primera mujer indígena elegida para el Congreso de Brasil y ha estado tratando de bloquear los intentos de Bolsonaro contra la población originaria.

"Las mujeres han avanzado mucho y hoy hay muchas que toman posiciones de primera línea en la defensa de los derechos indígenas", ha subrayado Pichana, de 45 años, una abogada que también fue la primera indígena en discutir un caso ante el Tribunal Supremo de Brasil.

"Será difícil avanzar con este gobierno controlado por la agroindustria y el lobby de la granja", aseguró.

La principal líder indígena de Brasil es Sonia Guajajara, quien ya había advertido en un foro en Naciones Unidas que los planes de Bolsonaro para abrir reservas a la minería y la agricultura podrían devastar la Amazonía, la selva tropical más grande del mundo, que los científicos aseguran que es la mejor defensa de la naturaleza contra el calentamiento global.

Al día siguiente, volvió a Brasilia, liderando un mitin con 4 000 indígenas que representaban a las 305 tribus ese entonces de Brasil, (ahora son 304), protestando por la decisión de Bolsonaro de dejar las decisiones sobre las tierras bajo el Ministerio de Agricultura, que se centra en intereses agrícolas.

"Las invasiones de tierras indígenas han aumentado con Bolsonaro, y eso se debe al odio y la violencia en su discurso contra nosotros", subrayó Guajajara.

En una rueda de prensa, Guajajara, de 45 años, recordó que, en 1998 Bolsonaro, cuando era congresista, dijo en una entrevista que era una pena que la caballería brasileña no hubiera sido "tan eficiente como la estadounidense, que exterminó a todos los indios".

En el 2018, Bolsonaro afirmó a los periodistas que los antropólogos habían mantenido a los brasileños nativos "como animales en un zoológico", y que se les debería permitir beneficiarse de la agricultura y la minería. Algunos pueblos indígenas, engañados, apoyaron su plan para permitir la agricultura comercial en las reservas, aunque la mayoría están con Guajajara.

En lugar de esperar a que alguien más les representara, las mujeres indígenas han tomado una postura de una manera que no lo habían hecho antes, y se han unido en toda la Amazonía, según Leila Salazar-López, presidenta de Amazon Catch, una organización con sede en Estados Unidos que asegura trabaja para detener la deforestación y promover los derechos indígenas en la cuenca del Amazonas.

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