En este artículo:

Liliam Padrón: Premio Nacional de Danza 2026

El galardón reconoce sus aportes a la formación de nuevas generaciones de artista de la danza, y su obra como intérprete y coreógrafa.
Imagen
Liliam Padrón

La coreógrafa y bailarina Liliam Padrón en escena. Foto: Tomada del periódico Girón.

Fuente:
CubaSí

El Premio Nacional de Danza que se le acaba de otorgar a la maestra Liliam Padrón reconoce, entre otras tantas cosas, su permanencia. En su ciudad, Matanzas, ella ha sido siempre referente de laboriosidad y empeño. Y sus muchas realizaciones hablan del maridaje feliz del trabajo y el talento.

Hoy, Día Internacional de la Danza, un jurado presidido por el maestro Miguel Iglesias, e integrado por María Elena Llorente, Rosario Cárdenas, Johannes García y Yuris Nórido, le ha otorgado el máximo galardón para la obra de una vida en su arte en Cuba. Y en las redes abundan las felicitaciones.

Hablar de Liliam Padrón es referirse a una de las figuras esenciales de la danza contemporánea cubana. Fundadora y directora de Danza Espiral, ha desarrollado una trayectoria marcada por la experimentación escénica, el diálogo entre diversas disciplinas artísticas y la búsqueda constante de nuevos lenguajes expresivos.

Desde Matanzas, lejos de cualquier comodidad centralista, levantó una obra sólida, reconocible y profundamente comprometida con la renovación de la escena nacional.

Graduada de Danza y Coreografía en el Instituto Estatal de Cultura de Leningrado, Padrón formó parte de una generación que, a finales de los años ochenta y principios de los noventa, sacudió las convenciones de la danza en Cuba.

Sus espectáculos comenzaron a integrar con naturalidad referentes de la literatura, el teatro y las artes visuales, en propuestas de notable rigor conceptual y una intensa fuerza visual. Esa voluntad de riesgo, asumida con coherencia y disciplina, le permitió consolidar una poética propia dentro del panorama coreográfico cubano.

No es casual que figuras como Ramiro Guerra alabara públicamente su aporte a la cultura cubana. Liliam Padrón no solo ha creado espectáculos memorables; también ha ejercido una sostenida labor pedagógica y de promoción artística que ha resultado decisiva para varias generaciones de bailarines y coreógrafos. Su trabajo desde eventos y proyectos como Danzandos demuestra además una voluntad de acompañar, estimular y visibilizar a los nuevos creadores, algo especialmente valioso en tiempos complejos para la cultura.

La maestra ha mantenido igualmente una intensa presencia en festivales y encuentros nacionales e internacionales, confirmando la vitalidad de una obra que todavía sigue creciendo. Puestas recientes como Eclipse han recibido elogios de la crítica y ratifican que su inquietud creativa permanece intacta.

Este Premio Nacional de Danza 2026 celebra, ciertamente, una trayectoria excepcional, pero también reconoce a una artista que ha dedicado su vida a expandir los horizontes de la danza contemporánea cubana, desde la fidelidad a sus principios estéticos y humanos.

Añadir nuevo comentario

Texto sin formato

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de correos electrónicos y páginas web se convierten en enlaces automáticamente.