Granada 1998: huellas de la visita de Fidel
El 29 de julio de 1998, Fidel Castro emprendió un recorrido por el Caribe. Jamaica, Barbados y Granada fueron los destinos de ese periplo regional, casi al final de una década que había traído grandes cambios geopolíticos a lo largo del planeta. En Granada la visita fue especial. Se convirtió en el encuentro con un pueblo que años atrás había compartido luchas y esperanzas con la Revolución Cubana.
La delegación de la Mayor de las Antillas llegó a Saint George, la capital del pequeño Estado insular, el 2 de agosto. Ese día el Comandante en Jefe develó una placa conmemorativa en el aeropuerto internacional de Point Salines, actualmente Aeropuerto Internacional Maurice Bishop, en homenaje a los 24 cubanos caídos en combate durante la invasión militar de Estados Unidos, en octubre de 1983.
El verano de 1998, Fidel Castro emprendió un recorrido por el Caribe.
En Granada la visita fue especial: se convirtió en el encuentro con un pueblo que años atrás había compartido luchas y esperanzas con la Revolución Cubana. pic.twitter.com/PaYThvpGgz— CubaSí (@PortalCubaSi) August 3, 2026
Dos intervenciones públicas del mandatario cubano han trascendido de su estancia en la isla de las especias. Ambas fueron realizadas en presencia de Keith Mitchell, entonces primer ministro granadino y figura política que desempeñó un rol clave en el reimpulso de los vínculos bilaterales entre los dos países, estancados desde la época de la invasión norteamericana.
La primera de esas intervenciones, la más breve, ocurrió en el propio aeropuerto internacional, poco después del arribo. Las palabras de Fidel coincidían con la develación de la placa:
“A la emoción de hace pocos minutos, al pisar la tierra granadina, a la que nos unen lazos tan fuertes y especiales, se añade ahora la de develar esta placa en recuerdo de los cubanos que dieron a este país hermano del Caribe lo mejor de sí mismos: su sudor y su esfuerzo, su alegría y entusiasmo, su espíritu de lucha y de trabajo, su sangre generosa”.
Al día siguiente Fidel participaría en un acto de masas celebrado en el Tanteen Recreation Ground, en la periferia del centro histórico de la capital. Allí, ante un público que lo recibió con entusiasmo, agradeció el cariño con que el gobierno y el pueblo de Granada acogieron a su comitiva. En esa ocasión recordó la tragedia de la colonización y la esclavitud en el hemisferio, páginas que calificó como de las “más bochornosas de la historia”.
El del 3 de agosto fue un discurso con abundantes reflexiones políticas, éticas y filosóficas. Ese día el Comandante en Jefe compartió su visión sobre lo que verdaderamente necesitan los seres humanos para alcanzar la felicidad:
“El hombre no solo es feliz gastando; el hombre es feliz pensando, el hombre es feliz aprendiendo, el hombre es feliz conociendo. El hombre es más feliz cuanto más eleva su calidad espiritual y no simplemente las riquezas, que hacen falta, desde luego, pero no constituyen lo único esencial en su vida”.
Otro de los temas analizados por Fidel tuvo que ver con el impacto de la globalización neoliberal en los países que quedaban fuera del reducido grupo privilegiado que concentra las riquezas. Esta advertencia la expresó con claridad al señalar:
“No queremos que nuestro Tercer Mundo se convierta sencillamente en propiedad de transnacionales que sean dueñas de todo y no nos dejen más que el salario con que vivir trabajosamente. ¿Qué quedaría para las escuelas de nuestros hijos y de nuestros descendientes? ¿Qué quedaría para nuestros enfermos, para nuestros niños? ¿Qué quedaría para el deporte? ¿Qué quedaría para la cultura? ¿Qué quedaría para las comunicaciones? ¿Qué quedaría para construir presas, canales y producir el alimento que todos necesitamos?”.
Tras esa denuncia, Fidel pasó a destacar la alternativa que Cuba estaba dispuesta a ofrecer: una cooperación que trascendía las obras materiales y se proyectaba hacia el desarrollo humano:
“Fíjense, lo más importante de un país no son los millones en el banco. La más importante riqueza de un país son los recursos humanos, por ello nos satisface tanto poder contribuir modestamente al desarrollo de los recursos humanos de Granada, compartir con ellos nuestras experiencias y nuestros recursos científicos, porque trabajando por ustedes y por otros estaremos trabajando para la humanidad, y realmente la patria futura de todos será la humanidad”.
A 28 años de la visita de #FidelPorSiempre a Granada, la defensa de la soberanía y la apuesta por la educación y la cultura siguen siendo desafíos para el Caribe.
Estos retos marcan la necesidad de sostener la cooperación y la dignidad de los pueblos como bases del desarrollo. pic.twitter.com/lwU4JzxUx9— EmbaCuba Granada (@EmbacubaGranada) August 3, 2026
Los razonamientos compartidos por el mandatario de la Mayor de las Antillas en sus alocuciones públicas tuvieron continuidad en otros gestos durante su estancia en Granada. En ese espíritu, se reunió con Alimenta Bishop, madre de Maurice Bishop, líder nacional asesinado en 1983, en el preludio de la invasión norteamericana que costó la vida de cubanos y granadinos.
A casi tres décadas de la visita de Fidel a Granada, sus reflexiones mantienen vigencia. La defensa de la soberanía, la denuncia del dominio transnacional y la apuesta por la educación y la cultura siguen siendo desafíos para Cuba y para el Caribe. Estos retos continúan presentes en la vida política y social de la región y marcan la necesidad de sostener la cooperación y la dignidad de los pueblos como bases de su desarrollo.
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