El regreso de Davisleydi, una muestra de cambios reales
Llevamos años pidiendo cambios en la mentalidad de nuestros dirigentes deportivos con respecto a los deportistas que se marchan del país sin daños a terceros.
Por el camino han quedado no pocos talentos que pudimos rescatar, pero al parecer el raciocinio y el sentido común se impuso a los criterios anquilosados pertenecientes a otra época, que solamente contribuían al debilitamiento del sistema deportivo cubano y a la merma de resultados en escenarios internacionales.
El regreso a las filas de la preselección nacional de atletismo de la triplista Davisleydi Velazco parece el mejor ejemplo para afirmar que hemos dejado atrás esa oscura filosofía terrible de cerrar puertas y pasamos a la de tender puentes, mucho más humana y acorde con los tiempos que vivimos.
Por suerte a Davisleydi le tomó menos de tres años, luego de competir de manera independiente tras su salida del país en 2023, pero ese lapso me sigue pareciendo muy largo para el escenario deportivo, donde la edad es fundamental para alcanzar picos de rendimiento y no hay mucho tiempo que perder.
Según confirmó la Federación Cubana de Atletismo, la afiliación de Velazco se hará efectiva en el evento Ultimate Championship, previsto del 11 al 13 de septiembre en Budapest, Hungría.
Es para celebrar que los procedimientos establecidos por la parte cubana a partir de la solicitud presentada por la propia atleta de 27 años se completaron bastante rápido, porque estamos acostumbrados a ver dilaciones de todo tipo.
Se trata además de una triplista que irrumpió en la elite esta misma temporada, al lograr una marca de 15,13 metros, entre las líderes del escalafón universal.
Con ella la mayor de las Antillas completa un trío de altísimo nivel en el salto triple femenino, junto a la campeona mundial Leyanis Pérez y a Liadagmis Povea, que dicho sea de paso también estarán compitiendo en el Ultimate Championship.
Es una incorporación muy valiosa de cara a los principales compromisos internacionales de 2027, incluidos los Juegos Panamericanos de Lima y el próximo Mundial de atletismo previsto en Beijing.
Lo mejor de todo es que la muchacha no tiene que venir a entrenarse al estadio Panamericano, sino que mantiene su base y su cuerpo técnico, encabezado por el también cubano Ubaldo Duany, el mismo que la llevó a volar por primera vez en su vida sobre los 15 metros.
El tiempo dirá si competitivamente su incorporación sumó calidad a nuestro atletismo, pero más importante es no privar a un deportista del deseo de representar a su país natal.
Este es el camino, ojalá no existan más desviaciones.
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