“Dos gardenias”: aroma para una leyenda

Foto: tomada de CubaPlus magazine
“Dos gardenias para ti
Con ellas quiero decir
Te quiero, te adoro, mi vida
Ponles toda tu atención
Porque son tu corazón y el mío
Dos gardenias para ti
Que tendrán todo el calor de un beso
De esos que te di
Y que jamás encontrarás
En el calor de otro querer...”
La Habana, 23 de abril de 1948. La Sociedad de Autores de Cuba registraba ese día en sus archivos no solo otra obra de Isolina Carrillo (La Habana, 9 de diciembre de 1907-21 de febrero de 1996), sino uno de los boleros más legendarios e internacionales del patrimonio musical de la isla.
Porque con “Dos gardenias” acababa de nacer un código sentimental que, casi ocho décadas después, todavía conserva intacta su aroma de leyenda, de testamento y de legado universal. Y es que también esa letra define, sin dudas, la esencia misma de la canción romántica cubana.

Foto: tomada de floristerialilas.es
Estrenada por Guillermo Arronte en la capitalina emisora radial RHC, Cadena Azul, y luego popularizada a nivel mundial por el cantante puertorriqueño Daniel Santos con la Orquesta de Pérez Prado, la pieza estuvo rodeada desde entonces de un cendal de misterio y leyendas urbanas.
Se cuenta que la composición nació con una sencillez pasmosa, casi como un soplo, capturando ese sentimiento de amar vehementemente. Mientras el imaginario popular introdujo un drama elegante que caló profundo en una época donde el bolero codificaba el lenguaje oficial del corazón.
Dicen que Isolina solía sonreír de manera sutil cuando escuchaba alguna de las muchas razones que le inspiraron crear sus “Dos gardenias”. Esa canción que no faltaba en repertorios de artistas tan diversos y famosos como Toña la Negra, Pedro Varga, Elena Burke, Omara Portuondo, Nat King Cole, Antonio Machín, Fernando Álvarez y más recientemente, Ibrahim Ferrer con el fenómeno de Buena Vista Social Club y Diego El Cigala.

Ibrahim Ferrer y Omara Portuondo, voces icónicas de la música cubana e intérpretes de lujos del bolero de Isolina Carrillo. Foto: tomada de milenio.com
Además de grabaciones realizadas por unas 100 orquestas en países de varios continentes, según declaraciones de la propia autora. Todo un fenómeno musical que no deja de hechizar a corazones enamorados cual sentencia de amor absoluto.

El cantante puertorriqueño Daniel Santos popularizó a nivel internacional el bolero “Dos gardenias". Foto: tomada de cadenahabana.icrt.cu
La verdad detrás de cada petálo
En 1988, la periodista Mayra A. Martínez entrevistó a Isolina Carrillo para su libro “Cubanos en la música, una importante compilación de célebres compositores e intérpretes publicada por la Editorial Letras Cubanas en 1993.
De entre todas las preguntas posibles había una que, obviamente, no podía soslayarse. Y en medio de aquel ambiente intimista en el hogar de la Carillo, la escritora quiso comenzar el diálogo por ahí. ¿La primera respuesta? Una sonrisa que con seguridad hizo más enigmático el encuentro.
Describe en su libro Mayra Martínez que en instante supo que ni “Dos gardenias” ni el resto de las composiciones habían sido inspiradas por alguna experiencia pasional de la prolífera autora. De hecho, Isolina confesó su pena por defraudar a periodistas y lectores. Al tiempo que confesaba que ni siquiera era su preferida.
“Sabiendo mi afición por las flores, una alumna me regaló dos gardenias y, al instante, surgió el título. ¿Acaso dos flores podían ser protagonistas de unos versos amorosos? Y compuse el número en el mismo estudio de RHC. En verdad, no me gustó demasiado al terminarlo”.

Foto: tomada de cadenahabana.icrt.cu
Y esta es su historia. Simple, delicada, sin drama, que contó para el libro.
Isolina fue así. Una mujer que rompió moldes como pianista, compositora, directora de orquesta, pedagoga y dueña de una obra inmensa. Hoy continúa conquistando corazones enamorados con un bolero que es, probablemente, el más versionado de la historia musical de Cuba. La pieza no exige virtuosismo técnico, pero sí una entrega total del espíritu.
“A tu lado vivirán y te hablarán
Como cuando estás conmigo
Y hasta creerás
Que te dirán te quiero.
Pero si un atardecer
Las gardenias de mi amor se mueren
Es porque han adivinado
Que tu amor se ha marchitado
Porque existe otro querer.
Dos gardenias...para ti”.

Foto: tomada de Facebook
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