La Infancia en Cuba: bajo el yugo de Donald Trump
Los niños cubanos llevan años padeciendo un gran mal que es ese fuerte bloqueo norteamericano y ya es hora de parar tal injusticia.
El bloqueo norteamericano no cree en la vida ni en los sueños; ni en ancianos, mujeres, niños o adolescentes. Todos somos víctimas de las consecuencias de décadas del bloqueo económico, comercial y financiero que inició el presidente norteamericano John F. Kennedy en 1962.
Son tantas generaciones viviendo las restricciones a lo largo de años que al menos los nacidos en los años 90, residentes en la Isla, no nos imaginamos cómo sería una Cuba próspera, sin muros, sin peros, sin sanciones y sin escasez.
Hemos transitado entre menos y más dificultades, sin embargo, frente a tantas sanciones impuestas prácticamente desde que triunfó la revolución cubana en 1959, el programa social del gobierno siempre ha sabido cómo florecer entre tantas desavenencias.
Se logró alfabetizar, extender un programa educativo gratuito y masivo a todas las ciudades y campos, y en el área de la ciencia y la salud, la innovación y el progreso no falló. La genialidad de las vacunas y tratamientos cubanos ante tantas enfermedades rebasan fronteras.
Hemos sido un pueblo humilde pero con mucho talento, vocación y ganas de echar hacia delante con una aptitud de a pecho, que no se quebranta ni se vende. Precisamente ello es lo que aun nos mantiene de pie, con muchos problemas, pero sólidos en pensamiento y acción.
Sin embargo, la jugada política del presidente Donald Trump desde su primer mandato en el 2017 contra Cuba nos ha estrangulado sin piedad, empezó contra sectores claves como el turismo, las restricciones a cruceros y el efecto dominó afecta a todas las esferas.
Este 1ro de junio, Día Mundial de la Infancia queremos celebrar con alegrías, cuentos, amor y abrazos la grandeza de nuestros niños, pero también queremos denunciar el acto criminal que acontece contra su desarrollo, crecimiento, ocio, educación y salud.
En Cuba los niños sufren el bloqueo de combustible, no pueden entretenerse con la televisión, descansar con un ventilador o aire acondicionado en este cálido clima, el cansancio acumulado los afecta en su aprendizaje, sus alimentos tampoco pueden ser bien refrigerados y conservados. La falta de combustible afecta a casi todas las actividades de la vida moderna.
Pero si nos ponemos a pensar un paso más atrás, los daños aparecen desde la etapa del embarazo. No es menos cierto que cada vez es más difícil tener acceso a análisis y pruebas durante los tres trimestres ante la ausencia de reactivos e insumos médicos.
Los equipos de ultrasonido son contados con las manos y estos en su mayoría no son de primera tecnología, los más avanzados se han priorizado para institutos principales. El bloqueo también dificulta el acceso de vitaminas, alimentos, como frutas, vegetales, proteínas y leche indispensables para el desarrollo del feto.
Una cadena de procesos claves que tristemente desemboca en un fenómeno que nadie quiere experimentar dentro de su núcleo familiar: la mortalidad infantil.
El medio de información Rebelión dio a conocer un estudio del Center for Economic and Policy Research (CEPR) donde sus investigadores Alex Main, Joe Sammut, Mark Weisbrot y Guillaume Long revelan cómo desde el primer mandato de Trump, entre los años 2018 y 2025 la mortalidad infantil en Cuba ha aumentado en un 148%.
“Durante ese periodo, las medidas coercitivas, económicas y unilaterales de Estados Unidos contra Cuba fueron endurecidas de manera sustancial por el presidente Trump y luego permanecieron vigentes casi en su totalidad durante el mandato del presidente Biden antes de que fueran reforzadas nuevamente durante el segundo gobierno de Trump".
"Si la tasa de mortalidad infantil de Cuba hubiera permanecido estable durante los últimos ocho años, no se habría producido la muerte de aproximadamente 1.800 bebés”, alerta el estudio.
Lo más doloroso es que estos especialistas creen que a raíz del bloqueo energético a partir de diciembre de 2025 haya aumentado aun más el número de muertes de recién nacidos.“La pregunta es cuántos bebés más tendrán que morir antes de que el asedio económico actual contra Cuba termine”, abordó Main.
La tasa de mortalidad infantil en Cuba ha mostrado números positivos a nivel internacional, pues durante años se ha comportado baja en comparación con los demás países del continente americano e incluso los Estados Unidos.
Empero, "el bloqueo ha tenido un efecto particularmente grave en la infraestructura médica y asistencial, ya que los frecuentes apagones interrumpen el uso de equipos clave para el tratamiento de pacientes, incluyendo incubadoras para bebés prematuros y ventiladores que ayudan a recién nacidos enfermos a respirar", argumentó Guillaume Long, autor del informe.
Los recién nacidos, niños, embarazadas y enfermos en Cuba son la primera línea, la más frágil de acción del hostigamiento económico y guerra sin bombas que el gobierno de los EE.UU. arremete contra el pueblo cubano.
Ningún niño en este mundo merece tal crueldad, un abuso contra la inocencia y fragilidad de la infancia. Los niños en Cuba nacen para ser amados y vivir en plena armonía en cumplimiento con sus derechos. Los niños cubanos llevan años padeciendo un gran mal que es ese fuerte bloqueo norteamericano y ya es hora de parar tal injusticia.
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