El desempleo juvenil en el Reino Unido pone en jaque a las autoridades

El desempleo juvenil en el Reino Unido pone en jaque a las autoridades
El Reino Unido enfrenta un deterioro acelerado en el empleo juvenil y corre el riesgo de generar una "generación perdida" si no adopta medidas urgentes, de acuerdo con un informe gubernamental difundido por el periódico británico 'The Telegraph'.
El estudio, elaborado por Alan Milburn, exsecretario de Salud durante el gobierno de Tony Blair (1997-2007), prevé que el número de jóvenes de entre 16 y 24 años que no estudian, trabajan ni reciben formación aumentará un 33% hacia 2031.
Actualmente existen alrededor de 957.000 jóvenes considerados NEET —siglas en inglés para quienes no estudian ni trabajan—, pero la cifra podría superar los 1,25 millones en los próximos cinco años, equivalente a uno de cada seis jóvenes británicos.
Milburn atribuyó el problema a un "fallo de todo el sistema", al considerar que los actuales mecanismos de educación, salud y bienestar social no logran preparar adecuadamente a los jóvenes para integrarse al mercado laboral.
"Esto no es un fracaso de los jóvenes. Es de un sistema anclado en el pasado", afirmó el exfuncionario, citado por The Telegraph.
El informe también alertó que seis de cada diez jóvenes catalogados como NEET nunca han tenido un puesto laboral, frente a cuatro de cada diez hace dos décadas, lo que refleja una creciente desconexión con este ámbito.
"El distanciamiento ya no es temporal. Para demasiados jóvenes se está convirtiendo en algo permanente", advirtió Milburn, quien alertó sobre el riesgo de consolidar una generación excluida económicamente.
Las cifras oficiales muestran que el desempleo juvenil en Reino Unido alcanzó recientemente 16,2%, el nivel más alto en 11 años, en un contexto marcado por la desaceleración económica y la reducción de vacantes laborales.
Datos oficiales señalan que las ofertas de empleo cayeron a 705.000 plazas en los tres meses hasta abril, su nivel más bajo en cinco años, mientras sectores tradicionalmente empleadores de jóvenes, como hostelería y comercio minorista, redujeron significativamente su plantilla.
Además, el estudio destacó que el gasto estatal prioriza las prestaciones sociales sobre los programas de inserción laboral. Según el informe, por cada libra destinada a apoyo laboral juvenil en 2024-2025, se asignaron 25 libras (33,62 dólares) a subsidios.
Las autoridades británicas también enfrentan un aumento sostenido en las solicitudes de ayudas sociales vinculadas a salud mental y discapacidad entre menores de 25 años.
La Oficina de Responsabilidad Presupuestaria estima que el gasto total en prestaciones sociales alcanzará 406.900 millones de libras esterlinas hacia 2030 (547.231 millones de dólares), frente a los 334.000 millones (449.171 millones de dólares) actuales.
Por su parte, el Centro para la Justicia Social sostuvo en un análisis paralelo que la inmigración también ha influido en el deterioro del empleo juvenil británico, al indicar que el número de trabajadores menores de 25 años procedentes de fuera de la Unión Europea aumentó 335% desde 2020.
Mientras tanto, el Partido Conservador anunció propuestas para revisar masivamente prestaciones sociales relacionadas con problemas leves de salud mental, argumentando que el sistema actual fomenta la inactividad económica y aumenta la presión sobre las finanzas públicas.
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