Domingo Día de las madres, un gran abrazo familiar

A las afueras del cementerio de Colón en La Habana se realiza una gran feria de flores donde prevalecen colores desde lo más puro del blanco hasta lo más colorido y con toques de cubanía con girasoles, gladiolos, rosas.
Pareciera este un lugar con sentimientos tristes, pero como mismo en un principio te saca las lágrimas de desolación, con el paso del tiempo estas vienen acompañadas de memorias familiares, anécdotas de alegrías, reencuentros de unión.
En los hogares varias generaciones permiten dar una pausa a la vorágine de la semana y el trabajo para compartir entre hijos, madres, abuelas y hasta bisabuelas. El día de las madres se celebra en Cuba casi como si fuera fin de año, es fiesta por todo lo alto.
A las madres hay mucho que agradecer, son guerreras para sus hijos, esposo. Ellas son las protectoras de los hogares, de la dinámica social y logística dentro de la casa.
Las madres cubanas se la reinventan y luchan hasta más no poder. Ahora mismo que la situación en la Isla impone un espíritu de resiliencia astronómico, las madres cubanas se las inventan para cocinar así sea con carbón o leña, todo lo que sea por alimentar a sus hijos.
En la cocina explotan sus dotes de magia, con pocos recursos son capaces de hacer comidas innovadoras y ricas al paladar. Una madre se las ingenia para hacer el pollo de 10 formas, darle colorido a un picadillo y darle dulzura a un almuerzo con un flan casero.
Este año como madre cubana tuve un gran obsequio. Mi hijo mayor de 3 años y medio me recitó el poema que entre las maestras de su círculo infantil Manana y yo le repasamos para que se aprendiera y me sorprendió cómo pudo hacerlo solo.
Escuchar su vocecita con aquellas frases me hizo sentir un orgullo inexplicable. La perseverancia y la dedicación de sus maestras, también madres, como la mía, me demostró cómo los buenos valores y actitudes tienen resultados positivos en los más pequeños.
Pero por otro lado, sufrí la ausencia de una abuela, el portaretrato, una velita y el ramo de flores siempre traen un alivio, un momento de recuerdos de mi niñez, una pausa en la intensidad del día, un reencuentro en la memoria.
El Día de las Madres es especial para las familias cubanas, como una ofrenda de paz y un gran lazo familiar.
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