La multa va y sin titubeos 

La multa va y sin titubeos 
Fecha de publicación: 
26 Enero 2021
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Foto: Tomada de Escambray

Creo que sí existió un momento, y no es tan lejano, en que era apreciable un alto porcentaje de la población cubana, y en nuestro caso, la capitalina, adquiriera consciencia de la responsabilidad y por ende una mayor precepción de riesgo ante el nuevo coronavirus.

Pero parece que el tiempo ha pulido y de qué mala manera todas esas buenas conductas porque incluso cuando estamos en los momentos más complejos dado el alza de casos y la expansión por todo el territorio nacional, hay quien le desafía sin consuelo.

¿A quién le desafían? Al virus, a enfermarse, a contagiar a algún miembro del hogar y a la muerte pese género, raza y edad. Lo peor es que hay casos en que no se puede dar marcha atrás, sin embargo, pudiera considerarse “normal” ver personas sin nasobucos por las calles.

Lo mismo sin nasobucos, que mal puestos, que, con un pañuelo en la cara, que personas haciendo ejercicios en áreas públicas, que grupos de niños jugando en los pasillos entre edificios, locales que brindan servicios sin tener los pasos podálicos. 

Como si el televisor y la radio hablaran solos y en lengua foránea porque si hay algo que es de reconocer y ya es reconocido a nivel mundial es la gestión médica y gubernamental que ha emprendido el país en la lucha contra la Covid-19 y por la salud del pueblo. 

A través del Canal Habana, el Consejo de Defensa Provincial a diario informa sobre la situación en la provincia, de los nuevos casos, eventos, indisciplinas, y las no tan queridas multas de dos mil pesos cubanos que al salir del bolsillo dejan tela negra como planeta desolado.

Estaba ayer en un establecimiento. Esperaba en un asiento a más de un metro de distancia de los trabajadores que estaban detrás del mostrador que delimita su área de trabajo de la cliente, y no fue hasta cinco minutos después me percaté fui testigo de aquello.

Como si estuviera en la escena del crimen, había un hombre que se asomaba, pero no entraba, y se iba, pero volvía a acercarse, y no se decidía a entrar. ¡Qué cliente más raro!, pensaba yo. Y es que solo veía al señor pues estaba a espalda del trabajador que allí daba servicio.

A la larga, no fue ni un cliente, ni un hombre raro, era un inspector que pretendía examinar la mayor cantidad de centros en su perímetro laboral, chequeando se cumplieran las medidas dispuestas por el gobierno y el consejo de defensa provincial.

¿Qué pasaba? El nasobuco no cumplía su función nasal, y como muchos mal acostumbran esta persona, el trabajador, solo lo tenía para taparse la boca. Sí ocurrió lo que se imaginan, tinta en mano y multa en papel y el cliente ni chistó porque asumió había incumplido.

En Cuba no han faltado los spots de bien público por los diferentes canales de comunicación, no falta un segundo para que se le haga saber a la población las novedades sobre el virus, las vías y los formatos para enseñar cómo cuidarnos son vastos y diversos.

No creo haga falta un batallón de inspectores para controlar la causa. Lo que impera es concientizar que existe un virus respiratorio, que sí hay riesgo de contagiarse, que sí se puede evitar infectarse y sólo hay que llamar a la responsabilidad.

Bajo ningún concepto podemos subestimar la enfermedad, como bien explicó ayer el Dr. C. Daniel González Rubio, del IPK, en el espacio televisivo Mesa Redonda, “estamos hablando de una enfermedad de que la que aún desconocemos más que lo que conocemos”.

Asimismo, el ministro de Salud Pública, José Angel Portal Miranda en la reunión del Grupo Temporal de Trabajo para la Prevención y Control del nuevo coronavirus, de este martes, resaltó que “la batalla seguirá siendo difícil”. 

“No son buenas las noticias de un mundo donde las cifras siguen creciendo: hasta el 17 de enero se reportaron 189 países con casos de COVID-19, los casos confirmados ascienden a más de 95 400 000, los activos a más de 21 800 000, y los fallecidos rebasan ya los dos millones”.

Comentarios

Ingenuo ese párrafo que invita a solo llamar a la responsabilidad y dice que no hacen falta muchos inspectores. La periodista es dichosa pues yo estoy cansado por no decir c..... de ver irresponsabilidades e incumplimiento de lo elemental orientado para la protección del covid y nunca e visto un oportuno inspector. Ahora mismo a las 6.25 am acabo de pasar por Concha y Luyano y bien que se necesitaran unos tres o cuatro inspectores o otro tipo de autoridad para la panadería de ese sitio y el repetre tronco de cola en tumulto que había.
carlos@uebse.geysel.une.cu
Comparto su criterio, pero y ya est ose esta volviendo molesto, solo culpamos a las personas de la propagacion, cuando todos sabemos, que las desiciones tomadas posteriormnente despues de tener todo bajo control han provocado esto, recuerden que la moneda no tiene una sola cara, indisciplinas existen pero tambien malas decisiones.
lazaro.jesus@etecsa.cu
Buenas tardes, y como solucionar la aglomeracion de personas que hay en las oficodas para dar baja a consumidores, no hay otra forma?, y además divulgar fechas, resolución que lo ampara, son las bodegas y los barrios los portavoces. Por favor eso lleva multa o es que tiene que ser así y ya....
Mariviclg@yahoo.com

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