Espías, ataques y gestos entre aliados
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Hace apenas unos días, el gobierno estadounidense encabezado por Donald Trump publicó una nueva Estrategia de Seguridad Nacional que ha sido ampliamente analizada en Europa, pues asegura que este es un continente en declive.
Sorpresa: el aliado fiel ahora es menospreciado por el emperador, porque considera que las políticas migratorias y sociales del viejo continente están llevando a la región a la ruina.
También ha sido clara la crítica a la Unión Europea por, según Trump, socavar las libertades y la soberanía política.
Por supuesto, después de un anuncio así, la respuesta del bloque comunitario no se ha hecho esperar. En el Foro de Doha 2025, la representante de la UE en política exterior, Kaja Kallas, afirmó sin ningún tipo de dudas que la Unión Europea es el principal aliado de Estados Unidos.
"Centrémonos en los retos globales que tenemos realmente, que son, ya saben, las prácticas económicas coercitivas de China, a las que ambos nos enfrentamos, o la amenaza que proviene de actores malignos como Rusia, como China, como Irán", añadió la alta representante europea en un intento evidente por subrayar que la UE sigue al lado de Estados Unidos, pese a todo.
Ese “pese a todo” incluye la compra de combustibles más caros por rechazar parte de los envíos de Rusia, o el riesgo de una guerra por seguir las órdenes del Imperio.
Por no hablar del incremento de las contribuciones a la OTAN, o de la desesperación que provocó en los países de esa organización la retirada de Afganistán, cuando Estados Unidos evacuó sus tropas de manera inmediata sin preocuparse por sus “aliados”.
En sus declaraciones, Kaja Kallas también dijo que, pese a todo, no siempre piensan igual. Tal vez por eso la Unión Europea multó a la empresa X de Elon Musk con 120 millones por vender verificaciones sin transparencia.
Según un informe de la Comisión Europea, publicado el mismo día que la Estrategia de Seguridad de Trump, la red social X no cumple con las políticas de transparencia ni de seguridad: ahora tanto una persona como un bot pueden obtener una insignia de verificación en dicha plataforma.
Esta medida causó molestias en el país más sancionador del mundo, incluso desde antes de su anuncio. El día previo, el vicepresidente de Estados Unidos,J. D. Vance posteó en su cuenta en la red social:
"Hay rumores de que la Comisión Europea multará a X con cientos de millones de dólares por no ejercer la censura (...) La UE debería apoyar la libertad de expresión, no atacar a las empresas estadounidenses por basura".
Y para no quedarse atrás, el célebre Secretario de Estado, Marco Rubio —férreo defensor del bloqueo a Cuba y de sus medidas extraterritoriales que tanto afectan a las empresas europeas y a su población en general— también posteó:
"La multa de la Comisión Europea no es solo un ataque a X, lo es también a todas las plataformas tecnológicas de Estados Unidos".
Ahora que han recibido una pequeña probadita de su propia medicina, los sancionadores del mundo reaccionan furiosos.
Pero, ¿por qué en este ámbito la Unión Europea sí actúa de manera resuelta? La respuesta tiene antecedentes en el año 2013, cuando se destapó el escándalo del “espionaje aliado”, ese que Estados Unidos practicó contra líderes e instituciones europeos. Por eso, comprendiendo el papel de las redes sociales digitales y de las nuevas tecnologías, Europa aplica cada vez más políticas proteccionistas al respecto, porque ha comprendido que la principal amenaza a sus secretos más guardados es su aliado principal.
En una Europa donde la ultraderecha ha ido recuperando espacio, es impensable una confrontación directa, en cualquier ámbito, con Estados Unidos. Algunas voces, unas con más fuerza que otras, siguen insistiendo en el peligro para el viejo continente de seguir los designios estadounidenses, pero por ahora al bloque solo le queda tratar de defender cuestiones elementales de soberanía, sin enfurecer demasiado al emperador.












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