
Bailar no tiene edad, proyecto de Lizt Alfonso Dance Cuba (LADC) dirigido a abuelas y abuelos dispuestos a recibir las cualidades transformadoras de la danza, tendrá el próximo martes tres de febrero un nuevo encuentro, el primero de este 2026.
Según dieron a conocer sus organizadores, serán bienvenidos, además, interesados de todas las generaciones, ya que la iniciativa articula artes, salud y convivencia intergeneracional.
Con la premisa de que bailar rejuvenece, la compañía liderada por la maestra y coreógrafa Lizt Alfonso, espera a los danzantes en el salón principal de Malecón Art 255 junto a bailarines y profesores de LADC, cuyas vibras, agregaron, potencian esta experiencia única y gratuita.
De esta forma, Bailar no tiene edad convida al disfrute y la relajación durante un lapso de una hora, con el acompañamiento de melodías que han acompañado a distintas generaciones; temas que marcan épocas y entrañables recuerdos de vida.
El regalo se potencia con ejercicios de respiración y rutinas diseñadas para cultivar serenidad, autocontrol y la alegría de danzar, cantar y escuchar música frente al mar, entre amigos que, por al menos sesenta minutos serán parte de la misma familia.
Para la maestra Alfonso, constituye un motivo de orgullo el hecho de que la experiencia haya cautivado con anterioridad, incluso, a personas cercanas al los 100 años, algunas de las cuales viajan desde otras provincias hasta la capital cubana solo para recargar energías, y validando el propio nombre del espacio: Bailar no tiene edad.
Como ha venido realizando desde su objeto social, además de la concreción de espectáculos de gran repercusión popular e internacional, LADC reafirma así su compromiso inclusivo y de bienestar, promoviendo el respeto y el autocuidado a través de la danza, esta vez con dedicatoria especial a quienes viven plenamente la tercera edad, con sus ritmos, placeres y posibilidades.