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Una molécula promete nueva terapia contra la leucemia

Científicos chinos en biología molecular desarrollaron una molécula corta que obliga a las células de la leucemia mieloide crónica a autodestruirse sin afectar a los glóbulos rojos sanos ni a otros componentes de la sangre.

Su administración en el organismo de ratones redujo en un 80 por ciento el número de células tumorales en división, según señala un estudio publicado en la revista Stem Cell Reports, citada por la agencia TASS.

    “El bloqueo de las interacciones entre las y Bim mediante la molécula corta que hemos creado hace que las células madre de la crónica pierdan su capacidad de autorrenovación”.

De esa forma. se detalla en la revista el estudio, en el que la introducción de la molécula en el organismo de ratones condujo a una reducción del 80 por ciento el número de estas células, sin que el fármaco ejerciera un efecto tóxico sobre los glóbulos rojos normales.

Superar las terapias existentes

A esta conclusión llegó un grupo de biólogos chinos dirigido por el profesor de la Universidad de Dalian (China), Zhang Zhichao, al estudiar por qué las terapias no logran eliminar del organismo de pacientes todos los rastros de la leucemia mieloide crónica.

Los medicamentos utilizados en estos tratamientos destruyen eficazmente la mayoría de los tipos de células cancerosas que se dividen rápidamente, pero no pueden eliminar las células madre asociadas al desarrollo de esta enfermedad.

Recientemente, los biólogos descubrieron que la elevada resistencia de estas células a las moléculas de los fármacos (inhibidores de la tirosina quinasa) puede estar relacionada con el hecho de que reciclan de forma inusualmente eficiente los “desechos” celulares y reaccionan activamente al daño de las mitocondrias, las principales “centrales energéticas” de la célula.

Estos mismos procesos desempeñan un papel importante en la actividad vital de las células madre sanas de la sangre, por lo que no pueden “desactivarse” por completo en las células cancerosas, sin causar un daño significativo al resto del organismo.

¿Cómo revertir lo conocido?

Guiados por esta idea, los investigadores estudiaron cómo se produce la “eliminación” de los desechos celulares en las células madre tumorales y descubrieron que en este proceso desempeñan un papel clave las interacciones entre las proteínas Hsp70 y Bim.

Estas proteínas apenas se producen en las células madre sanas y en las células sanguíneas adultas, lo que llevó a los científicos a la idea de crear varias moléculas cortas que impidieran su unión entre sí.

Los investigadores probaron la más prometedora de ellas, la molécula S1g-10, en ratones a los que se les introdujeron cultivos de células tumorales de pacientes.

Las inyecciones de este compuesto provocaron que el número de células cancerosas en división cayera en un 80 por ciento en comparación con el grupo de control y, en el 60 por ciento de los casos, el fármaco limpió por completo el organismo de los roedores de las neoplasias.