
Los turistas tendrán que pagar una entrada de dos euros para acercarse a la famosa Fontana di Trevi de Roma, que atrae a grandes multitudes a diario, dijo el viernes el alcalde Roberto Gualtieri.
El monumento, situado en una plaza pública, seguirá pudiéndose ver de lejos de forma gratuita, pero el acceso más cercano será solo para quienes tengan entrada, explicó Gualtieri en una rueda de prensa.