EDITORIAL: Voluntad por el respeto y la inclusión

EDITORIAL: Voluntad por el respeto y la inclusión
Fecha de publicación: 
13 Octubre 2021
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La reciente reunión del presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con activistas y representantes de grupos asociados a la lucha por los plenos derechos de la comunidad LGBTIQ+, es un desmentido (otro) a los que afirman que el gobierno se lava las manos ante las demandas de ese colectivo y se escuda en una supuesta falta de consenso para no actuar en favor de políticas de inclusión y reconocimiento explícito de esa y otras comunidades.

El Anteproyecto del Código de Familia, que se presentará al debate público, es un texto francamente revolucionario. Es más,  como reconocieron algunos de los participantes en el encuentro, de lo que muchos hubieran esperado de una ley consagrada al reconocimiento y protección de todas las familias, independientemente de sus naturalezas e implicaciones.

En el texto, obviamente, no se habla solo de familias formadas a partir de parejas de un mismo sexo, pues el concepto es mucho más integrador. Pero sí es evidente la voluntad de reconocer los derechos de todas las familias, partiendo del principio de la igualdad y de la comprensión de las diferencias.

Habrá que debatir mucho, utilizando los recursos de la ética y sosteniéndose en la ciencia; habrá que defender con determinación ciertas convicciones ante el prejuicio que persiste; habrá que ser firmes y pacientes... pero queda claro que el gobierno es un aliado en esta lucha por lograr por fin la tan añorada plena inclusión. Queda mucho por hacer. Y se está haciendo.

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Comentarios

El código de las familias es un ejemplo contundente de la vocación profundamente humanista de la revolución, obra común de nuestro pueblo. El principio de “todos los derechos para todos” abarca desde los abuelos hasta los niños; con una mirada actual que resumen e incluye lo mejor de nuestra tradición, de nuestra cultura; así como de la práctica universal en el tema. Es mucho, pero mucho más, que el polémico tema del “matrimonio igualitario”. Debe quedar claro que para todos los actores, sea a nivel social o a nivel de núcleo familiar, se incrementa la responsabilidad hacia sus miembros, aparejado de nuevos derechos. Debemos recordar que el matrimonio es una institución laica y que su definición legal es respondabilidad de todos. Espero que la aprobación del código de las familias sea visto como un acto de justicia indispensable. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Ser cultos es la única forma de ser libres y ser buenos es la única forma de ser dichosos.
pgsanchez@infomed.sld.cu
Que cansado me tienen con este tema, ahora hay que ser homosexual obligado???
Debemos ser cultos y buenos, no estoy en contra de ese criterio, pero hay cosas y cosas como decía mi abuelo, debemos respetar a todos los seres humanos independientemente a su filiación sexual, si digo respeto. Pero otra cosa es permitir el matrimonio de personas del mismo sexo, legalizar esto para mí es un gran error y más en Cuba, legalizar este tipo de matrimonio es poder darles la potestad a esas personas de adoptar niños y eso es imperdonable. Tengo el criterio de que los homosexuales no deben ser objetos de burlas ni de maltratos, pero para mí un homosexual es una persona que nace equivocada, me explico nace por ejemplo masculino, pero piensa como femenino, o al revés. Esto les trae trastornos de personalidad. Cuidemos a nuestros niños.
ricardo.ramirez@etecsa.cu

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