En los sujetos de estudio, los tubitos bajo la nariz midieron el flujo de aire de cada fosa nasal, revelando la huella respiratoria única de cada persona. (Imagen: Soroka et al., Current Biology. CC BY-SA).
Estudiantes de la Universidad Católica de Lyon utilizan ordenadores durante las clases, el 18 de septiembre de 2015 en Francia. JEFF PACHOUD / AFP/Archivos