En USA: Jóvenes sin esperanza
Tanto en la teoría como en la práctica lo tienen todo: viven en la nación más rica del mundo, poderosa también en lo militar, sojuzgando y chantajeando con medios mayoritariamente controlados que resumen alabanzas y tratan de ocultar las falencias de un sistema donde predomina la violencia por el acceso a armas y la amplia gama de drogas.
Todo ello compite como menjurje para debilitar mentes y el entendimiento hacia donde deben dirigirse: tal es la incógnita de una juventud que en su primer momento se sintió atraída por la narrativa de Donald Trump, pero hoy se siente confusa hacia su respaldo.
Muchos jóvenes que votaron por el hoy presidente están consternados por su mandato, coinciden medios opuestos al multimillonario magnate como The New York Times y Los Angeles Times y los más proclives como Fox News y la infame agencia Infobae. Pero, apunta Microsoft News, tampoco escuchan un discurso atractivo de sus opositores demócratas.
Como muchos estiman, en Estados Unidos “se vota con el bolsillo” y tienen menos, casi nada, en cuenta las agresiones y abusos de su predominante establishment militar, por lo cual, impulsados por la ansiedad económica, los hombres jóvenes se inclinaron hacia la derecha en las elecciones del 2024 —un 15% más que en el 2020— y ayudaron a Trump a ganar la Casa Blanca, lo que desencadenó una ronda de examen de conciencia entre los políticos y estrategas demócratas, quienes estaban consternados por la caída de este grupo demográfico antaño fiable.
Año y medio después, muchos jóvenes dicen estar desilusionados por el segundo mandato de Trump, y recientes sondeos de The New York Times/Siena College han revelado que el índice de aprobación del mandatario entre ellos ha caído unos 10 puntos porcentuales.
Al mismo tiempo, a pesar de los esfuerzos de los políticos demócratas por llegar a los jóvenes tras las elecciones del 2024, muchos dijeron que estos aún no habían dado con un mensaje convincente que resonara entre ellos, porque su descontento iba mucho más allá de la política. Y es que se sienten intimidados por un mercado laboral implacable, pesimistas sobre cuestiones tan personales como sus perspectivas sentimentales y, en general, inseguros de su lugar en la sociedad.
NADA DE NADA
Ningún partido, dijeron, respondía a sus preocupaciones, por lo cual los demócratas dieron la voz de alarma sobre diversos indicadores de que están fracasando: los hombres se gradúan en la universidad a un ritmo cada vez menor y tienen 10 puntos porcentuales menos probabilidades de obtener una licenciatura que las mujeres; su salario promedio por hora, ajustado a la inflación, hoy es más bajo entre la clase trabajadora que hace 50 años; y representan el 70% de lo que se conoce como “muertes por desesperación”: suicidio o sobredosis.
Sin embargo, con unas elecciones parciales este otoño y otra contienda presidencial cada vez más cerca, muchos jóvenes dijeron que su lealtad política seguía estando totalmente en juego.
Shauna Daly, directora gerente del proyecto Hablando con Hombres Estadounidenses, uno de los muchos esfuerzos por comprender a esta cohorte, dijo que los republicanos habían entretejido las ansiedades sobre el empleo, la compra de vivienda y el matrimonio en una “versión aspiracional del futuro”.
“La conexión entre esas cosas es una cierta sensación de que el mundo que era alcanzable para las generaciones mayores, en particular para sus abuelos y sus padres, no es alcanzable para estos jóvenes”, dijo Daly, aseverando que los demócratas tenían que desafiar el atractivo de “volver atrás en el tiempo”, al tiempo que presentaban una visión alternativa.
Algunos demócratas reconocen que no tienen soluciones fáciles para los dilemas culturales que han atraído a los jóvenes hacia la derecha.
El gobernador de California, Gavin Newsom, sugirió que los demócratas habían sido “tímidos” en cuestiones masculinas. El partido, dijo en una entrevista, necesitaba predicar una visión afirmativa de la virilidad que apreciara el deseo de ser cuidador o protector de una familia.
“No son cosas de las que los hombres deberían avergonzarse”, dijo Newsom. Aun así, muchos demócratas dijeron que confiaban en que la mayoría de los jóvenes estuvieran más abiertos a los puntos de vista liberales de lo que sugerían las últimas opiniones convencionales.
Arianna Jones, directora ejecutiva de NextGen America, un grupo liberal, dijo que su organización había mantenido conversaciones informales por texto, denominadas Pulse Check, con 35 000 votantes en campus universitarios en las últimas semanas, preguntándoles sobre los temas que más importaban a los jóvenes. Las cuestiones culturales o de género no entraron en la lista.
En cambio, descubrieron que a los votantes jóvenes a los que encuestaron lo que más les importaba era la corrupción y el autoritarismo percibido por Trump, así como la economía. Detrás de eso, la guerra con Irán era una preocupación importante, dijo Jones: a los encuestados les preocupaban los precios de la gasolina y consideraban que Trump había abandonado su promesa de evitar enredos en el extranjero.
INSEGURIDAD ECONÓMICA
Por encima de todo, la raíz de las ansiedades de los hombres jóvenes es la inseguridad económica.
Los puestos de trabajo tradicionalmente ocupados por hombres, como la industria manufacturera, están disminuyendo, mientras que se prevé que las funciones de la “economía asistencial”, históricamente dominadas por las mujeres, como la enfermería y la enseñanza, aumenten en 1,6 millones para el 2033.
Un grupo de políticos ―algunos considerados aspirantes a la presidencia en el 2028― se han centrado en posibles soluciones, como la gobernadora demócrata de Míchigan, Gretchen Whitmer, y el gobernador republicano de Utah, Spencer Cox.
Los más destacados de este grupo parecen ser dos gobernadores demócratas, Newsom y el gobernador Wes Moore de Maryland, quienes han puesto en marcha iniciativas en sus estados destinadas a incentivar a más hombres para que se conviertan en maestros de escuela, así como a abordar los problemas de salud mental y aumentar las oportunidades laborales que no requieren un título universitario. “Estamos viendo a tantos de nuestros jóvenes y niños no como si fueran un problema que hay que resolver”, dijo Moore en una entrevista, sino como “un activo que hay que desenterrar”.
Newsom ha reflexionado públicamente sobre las dificultades de los hombres jóvenes. En un simposio celebrado en Sacramento, en marzo, dijo que había empezado a seguir de cerca estas cuestiones tras descubrir que su hijo seguía en internet a personas influyentes de derecha.
Dijo que seguía oyendo a jóvenes que expresaban “esta sensación de desesperanza, de que ambos partidos les han abandonado”.
Sentían que Trump no había “cumplido la promoción y la promesa de ninguna manera significativa y sustantiva”, dijo Newsom. “Pero, al mismo tiempo, no sienten que nuestro partido ofrezca una alternativa”.
REFLEXIÓN
En una sociedad como la norteamericana, donde la propiedad privada en manos de los explotadores de siempre lo controlan todo y sólo les interesa lucrar, la juventud encuentra que su desarrollo choca con el elevado costo de la salud y, sobre todo, de la educación, por lo que se ven obligados a abandonar estudios, anulando su vocación.
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