sábado, 25 octubre 2014, 11:13
Viernes, 01 Junio 2012 14:49

Paradoja de lo ajeno: una mirada a Cuba

Escrito por  Giovanni Fernández Valdés
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Observar a Cuba desde el extrañamiento, con ojos de un extranjero que llega a la Isla por vez primera, es el propósito de la exposición Paradoja de lo ajeno...

 

Observar a Cuba desde el extrañamiento, desde fuera, con ojos de un extranjero que llega a la Isla por vez primera, es el propósito de la exposición Paradoja de lo ajeno de las noveles artistas de la plástica Danay Vigoa, Kenia Arguiñao y Vanessa F. Guasch, que se exhibe en la Galería Teodoro Ramos de la capital como parte de la Bienal de La Habana.

 

A través de las imágenes fotográficas, se  crea un mundo en el que cada pieza está interrelacionada con la otra y una no puede ser interpretada sin las demás. Esta idea partió de un ejercicio de clase durante el segundo año del Instituto Superior de Arte (ISA), que les permitió interrogarse si desde la mirada de un extraño podía reflejarse parte de la realidad cubana.

 

Cada artista tiene su propia propuesta, pero en el proceso de creación se apoyaron en la concepción ideoestética para que existiera una correlación entre ese ojo extraño que observa a Cuba y esa realidad que es fotografiada. La obra de Vigoa es De un lugar común, Arguiñao con Look y Guash con Desde un m2 del mundo.


La paradoja consiste en que el artista no puede salir de sí mismo, en este caso de ser cubano, pero a la vez intenta de trascender esa realidad y se pone en el lugar de alguien que nunc a pensaría de forma igual, es ajena la paradoja, porque el que utiliza el obturador de la cámara fotográfica se siente ajeno al objeto que intenta reflejar, pero no puede extrañarse de lo que capta su lente. Es un juego en el que el espectador debe aproximarse a la obra desde dos miradas, la persona que es y la que podría ser en otro lugar del mundo.

 

De un lugar común es el intento de aprovechar un material arquitectónico derruido para observar lo paradójico de un acercamiento, tal vez, distraído de un turista que camina, y desde ahí lo que podría interpretar. El discurso de Vigoa se sitúa desde diversos puntos de referencia, donde el espacio es fundamental, en tanto las obras nos muestran diferentes perspectivas, y “agujeros” por donde el ojo observador puede aseverar el tema que nos propone Vigoa. En un diálogo con la propia artista confesó: “Es un espacio para la reflexión, un momento en que el que atisba es cuestionado por lo ajeno, por lo otro, cada región fotografiada, desde una perspectiva-otra, sugiere una unidad de sentido que se relaciona con Look y con Desde un m2 del mundo”.


Por su parte, la propuesta de Kenia Arguiñao pretende que imaginemos una Habana desde el mar, desde lo externo de la ciudad. Las imágenes nos muestran la entrada a la ciudad, la entrada a lo desconocido que puede ser para alguien externo, lo prohibido y lo soñado, de forma paradójica el que desconoce ya conoce, porque se acerca a un mundo que se le presenta.

 

La técnica que empleó Arguiñao nos brinda una trimensionalidad del espacio habanero, tres momentos donde se nos muestra La Habana, extrañada, lejana y después cerca casi palpable. No obstante, la posibilidad de interpretación de la obra se nos reduce, pues son grupos de fotos con una perspectiva demasiado objetiva, que no permite que el observador tenga otras interpretaciones de lo paradójico. Sobre este punto Arguiñao planteó que “Look pretende mostrar lo nítido, es decir una mirada sobre lo objetivo, el litoral habanero, ahora bien, lo que hay detrás de esa mirada que en apariencias no tiene nada que aportar al discurso artístico, es lo que deseo destacar, cada observador que se acerca a La Habana viene con sus propias creencias, perspectivas y conocimiento, por lo que es difícil saber cuál es el verdadero significado de lo que mira, eso es lo que deseo destacar”.

 

Desde un m2 del mundo, nos muestra desde la mirada dentro una esfera cómo podemos interpretar un instante de la realidad cubana.

 

Vemos rostros indefinibles, brazos, rejas, zapatos, torsos que quedan borrosos, es la mirada de un miope que desea conocer, necesita ponerse las gafas que le aclaren la vista, pero antes tiene que ver lo nebuloso para ver la luz clara. A Guasch no le interesa la mirada del miope cuando ya tiene sus espejuelos, sino cuando aun no se ha percatado que le faltan sus gafas. Mirada, además, oblicua a la realidad cubana, pues no pretende defender una perspectiva universal, sino el fragmento, lo efímero, lo que sucederá y tal vez no se repita jamás. Guash aseveró sobre su obra que “un turista, cuando llega a Cuba, no puede conocer toda la realidad de un golpe, sino que va descubriendo momentos, instantes que ni siquiera le permitirán entender las dinámicas sociales, pero al menos puede tantear en la oscuridad e intentar definir algunos colores, algunas formas, algunos soportes. Por eso es una paradoja del ajeno, conoce, pero lo que sabe no es suficiente para entender un mundo mayor que se le presenta”.

 

Sin dudas, estas jóvenes artistas nos proponen una mirada otra a la que cada día observamos, donde los fragmentos conforman La paradoja de lo ajeno, un ejercicio que les ha permitido reflexionar sobre sus posibilidades y deseos de trascender su realidad.

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Comentarios  

 
#1 kenia arguiñao vega 07-12-2012 21:24
hola
soy una de las artistas de las cuales se habla en la publicación y estoy muy inconforme con lo que aparece escrito pues mi pieza se llama "De un espacio inútil" no de un lugar común,la pieza de Danay Vigoa se titula "Loop" no look,además confieso que lo que esta escrito acerca de estas piezas incluyendo la de Vanessa no se ajusta al verdadero sentido de ellas,quisiera realmente obtener una respuesta de la persona que lo redacto para que me explique como en palabras de la artista dice una cosa que yo jamas he dicho,en espera de la respuesta.
saludos kenia
 

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