Este musgo sobrevivió nueve meses en el espacio cósmico

especiales

Este musgo sobrevivió nueve meses en el espacio cósmico
Por: 
Fecha de publicación: 
21 Noviembre 2025
0
Imagen principal: 

Es la primera vez que se demuestra que una planta terrestre puede soportar una exposición a largo plazo al vacío espacial y seguir siendo funcional.

Así ha sucedido con un musgo, que logró sobrevivir “desnudo” al infierno espacial durante nueve meses, y regresar después a la Tierra en perfecta salud y en condiciones de reproducirse con toda normalidad.

Un estudio recién publicado en iScience por investigadores de la Universidad de Hokkaido (Japón), ha revelado que las esporas del musgo Physcomitrium patens poseen una resistencia que roza la ciencia ficción. 

Tras pasar 283 días en el exterior de la Estación Espacial Internacional, dicho musgo demuestra que una planta terrestre primitiva puede soportar una exposición a largo plazo a las condiciones del espacio.

Para entender bien esta auténtica “hazaña biológica” vale recordar que estar “fuera” de la estación espacial. implica que en tales condiciones el agua se sublima casi instantáneamente, pasando de hielo a gas, y desgarra las células desde dentro, en una desecación absoluta y brutal.

Además, sin una atmósfera que regule la temperatura, cualquier objeto en órbita está sometido a violentos ciclos térmicos, pasando de unos 120 grados a -150 grados cuando Estación Espacial pasa por la sombra de la Tierra. 

Y todo esto cada 90 minutos, el tiempo que tarda la estación en dar una vuelta completa alrededor del planeta. Sería como meterse en un horno y luego en un congelador industrial hasta 16 veces al día, durante nueve meses.

Además, estuvo sometida a un bombardeo tanto de rayos cósmicos llegados de toda la galaxia como, y sobre todo, de la radiación ultravioleta del Sol, capaz de romper las cadenas de ADN, provocando mutaciones letales o, incluso, la muerte celular directa.

¿Cómo consiguió Physcomitrium patens sobrevivir? Los investigadores descubrieron que no todas las partes del musgo son igual de resistentes. De hecho, probaron con tejido juvenil (protonema) y células madre, pero todas murieron. 

La clave estaba en los esporofitos, las estructuras reproductivas que encierran, y protegen, las esporas. Se trata de verdaderos “búnkeres” biológicos, cuyas cubiertas actuaron como escudos físicos y químicos, protegiendo el material genético en su interior. 

Los análisis revelaron que las esporas encapsuladas tienen una tolerancia a la radiación UV mil veces superior a la de las células desprotegidas.

Pero lo realmente fascinante es que esta “tecnología” de supervivencia no evolucionó para ir al espacio, sino que se trata de una “herencia” ancestral. Hace unos 500 millones de años, las plantas acuáticas empezaron a conquistar la tierra firme. 

Este hallazgo tiene implicaciones profundas que apuntan directamente a nuestro futuro como especie multiplanetaria.

Si la humanidad quiere establecer colonias en la Luna o en Marte, no puede depender eternamente de los suministros enviados desde la Tierra. Necesita desarrollar una “agricultura espacial” y crear nuevos ecosistemas. 

Y aquí es donde entra el musgo, que podría transportarse en estado de esporas y ser sembrado después en invernaderos marcianos o lunares para crear suelo fértil a partir del regolito estéril.

“Espero que este trabajo -afirma el profesor japonés Tomomichi Fujita, líder del estudio- abra una nueva frontera a la construcción de ecosistemas en entornos extraterrestres”. (Con información de abc.es)
 

 

Añadir nuevo comentario

CAPTCHA
Esta pregunta es para comprobar si usted es un visitante humano y prevenir envíos de spam automatizado.
CAPTCHA de imagen
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.