Liga de Naciones de voleibol: De vuelta a una final
especiales

La actual selección masculina cubana de voleibol hizo historia al colarse por primera vez en la fase final de una Liga de Naciones, después que este formato sustituyó a las extintas Ligas Mundiales.
A mí tampoco me gustó que perdieran contra China el último día, lo que provocó que ya no dependiéramos de nosotros mismos, pero en definitiva Irán nos hizo el favor de blanquear a Bulgaria y así se allanó nuestra clasificación.
De todos modos, soy de los que prefieren ver el vaso medio lleno, y en honor a la verdad el boleto se consiguió antes, con las memorables presentaciones ante equipos de la elite mundial.
Sigo pensando que este equipo necesita un mejor trabajo sicológico. No puedo concebir que sean capaces de derrotar a los mejores elencos del planeta y luego ceder ante rivales que están por debajo de su nivel.
La motivación y el ímpetu que muestran ante los grandes es demasiado contrastante con la presión y la inseguridad que muestran frente a los menos potentes.
Señores, Brasil perdió un solo encuentro en toda la Liga, y fue contra Cuba. Esto se dice muy fácil, al igual que la victoria en cuatro sets sobre Polonia, para muchos el mejor plantel del orbe.
Estoy seguro que uno de ellos se llevará la corona (por los cruces se verían las caras en semifinales) y podemos estar orgullosos de haberlos derrotado a ambos.
Cuando peor pintaban las cosas, cuando llegamos tarde en la segunda semana, y cuando perdimos al líbero titular (era el tercer mejor receptor del certamen y tercer mejor defensor) en la última, fue cuando mejor se desempeñaron sobre la cancha, y eso no es normal.
Por eso duele ver la imagen lamentable que se deja a veces contra otros sextetos de menor valía, y la falta de liderazgo en momentos puntuales. Por suerte para el tramo final se incorporó el central Robertlandy Simón, quien sí tira del carro aunque no lleve la rayita de capitán, pero este es un trabajo de análisis fuerte e individualizado para los sicólogos.
Además de Yonder García y su sustituto Bryan Camino (que lo hizo bien), hay que ponderar la labor de Marlon Yant, la gran estrella del equipo (máximo anotador de toda la Liga con 237 puntos, líder en efectividad y sexto en servicio), José Israel Massó (octavo en ataque y noveno en saque) y el central Javier Concepción (cuarto en bloqueo).
Calladito, el pasador Julio Alberto Gómez concluyó séptimo entre los de su posición, que siempre consideramos clave para regresar a la elite, y ojalá hayamos dado en el clavo con este muchacho.
Para el segmento conclusivo, que tendrá lugar a finales de este mes en Ningbo, República Popular China, ya sabemos que nos tocará enfrentar a Italia, un viejo conocido, y con el cual tenemos clavada la espinita de no poder dar la clarinada en el pasado Campeonato Mundial.
Pero de eso hablaremos más adelante, de momento hay que celebrar este gran resultado, porque indiscutiblemente el colectivo encabezado por el técnico Jesús Cruz ha hecho un gran trabajo.












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