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Tomás Sánchez expone en Cuba desde el corazón
02/04/2009
Por Giusette León García
Muchas veces me había sentado frente a una gran pared del Museo Nacional de Bellas Artes para respirar, más que ver, detenida y concientemente, toda la sensibilidad de Relación, tal vez ese ejercicio repetido me dejó vivir esta nueva oportunidad justamente como esa mirada íntima, reconciliadora de tiempo y espacios que describe la mexicana Elsa Cross en los versos que acompañan la obra que Tomás Sánchez ha traído a la décima edición de la Bienal de La Habana:
“Desde la cueva del corazón
son uno el antes y el ahora,
el nunca y el después,
son uno los tres mundos y el no lugar,
todo acontece allí y a la vez nada ocurre,
el principio y el fin se revierten,
se repiten, se inventan uno al otro como amantes.”

Ante la magia del paisaje que penetra desde las emociones hasta el pensamiento vi llorar a una amiga y escuché decir a una importante actriz cubana: “esta es la única manera de morirse bien”. En medio de tanto talento que llenaba desde la Plaza hasta el interior del Convento de San Francisco de Asís, uno de los espacios más concurridos era la pequeña sala en que Tomás Sánchez disfrutaba del reencuentro con el público cubano:
“Es que la gente aquí es muy expresiva, el cubano expresa mucho tanto el afecto como el rechazo, pero cuando manifiesta el afecto es exuberante, entonces ha sido muy, muy emocionante compartir con la gente, sentir lo que la gente siente cuando ve la obra de uno”.
El lienzo “Desde la cueva del corazón” forma parte de la muestra Punto de Encuentro, que convocó y coordinó Alexis Leyva Machado, Kcho como homenaje a la Bienal en su vigésimo quinto aniversario. Sobre las razones que lo animaron a sumarse comentó Tomás:
“Me invitó Kcho a participar, hace años que no venía a una Bienal, es decir, había estado en Cuba, pero no coincidía con estos eventos casi nunca. Me interesó el proyecto de Kcho, me pareció atrayente exponer con una obra que tenía un enfoque diferente, o sea, me parece que eso es lo mejor. Además, hacía años que no traía una pieza grande mía a Cuba y me gustó mucho la idea”.
Entre sui géneris propuestas como el performance del maestro de la pirotecnia Cai Guo Qiang, un interesante carrusel realizado por Kcho o la acción corporal de la brasileña Patricia Gerber, “Desde la cueva del corazón” resulta tal vez la más tradicional de las formas de expresión reunidas en Punto de Encuentro, pero es justamente esa variedad casi sin límites de la contemporaneidad lo que Tomás Sánchez prefiere:
“Creo que es lo más maravilloso del arte. Lo más maravilloso de la vida es que siendo todo uno, cada parte es totalmente individual y diferente. Los seres humanos, aunque como humanidad somos uno solo, una única humanidad, cada individuo es especial y tiene formas bien especiales de dar su parte a este conjunto, a este todo.
“Considero que lo más interesante del arte es la forma en que está manifestando la unidad en la diversidad y la diversidad en la unidad. Pienso que es extraordinario que exista de este modo y soy un gran defensor de la libertad en el arte incluso hacia mi propio trabajo.
“La gente me conoce más por mis paisajes, pero yo pinto basureros, pinto cristos… no me gusta que me clasifiquen como paisajista porque no me gustan las etiquetas y si hago una muestra integral de mi obra todos se podrían dar cuenta de que hago muchas cosas más: diseño joyas; estoy incursionando en la escultura; he retornado al grabado; estoy haciendo algunas instalaciones experimentales en mi casa en Costa Rica y tengo proyectos para el futuro que no los he mostrado porque no están maduros”.
El propio artista seleccionó la obra que presentaría en esta ocasión y la trajo con un mensaje muy cercano a su experiencia personal de vida:
“Yo practico meditación y eso me ha dado una percepción del mundo como algo cambiante a partir de un punto estático dentro de uno, o sea, del espacio estático de la conciencia interior en la meditación. En el espacio interior uno se siente protegido, está muy dentro de su propia esencia, de su propio ser y al mismo tiempo, al ver que todo se transforma, uno tiene una fuerza tremenda y no se deja abatir por cambios.
“Este es un cuadro muy optimista pues plantea desde ese espacio interior que aunque venga un tornado por una parte, por otra ha salido el sol, incluso hay una cascada que está fluyendo siempre, como diciendo que todo el tiempo la positividad fluye”.
Sobre la capacidad del arte para fortalecer la integración y la resistencia en la era global, que constituye tema central de esta Bienal, ofreció también su visión particular, la cual pasa por una certeza común: la necesidad de cambiar el mundo.
“Pienso que para revolucionar el mundo hay que revolucionar al individuo. Creo que para construir un mundo mejor se pueden cambiar las estructuras, pero a la par tiene que haber un cambio en las personas. Como soy practicante de meditación hace más de 40 años me he dado cuenta de que cuando uno cambia, transmuta también su relación con todo; uno puede entonces actuar de manera positiva para los demás seres humanos.
“La experiencia última de la meditación es que todo es uno. Cuando uno siente eso, automáticamente se vuelve, por ejemplo, ecologista, pues ve la naturaleza como algo propio y parte de un conjunto: uno no se siente separado, o sea, se diluye el sentimiento de ego que es definido como considerarse separado. Cuando uno se percibe separado cree que es peor o mejor que los demás y ahí empiezan las luchas y comienza el individuo a torcerse, porque piensa que tiene que defenderse o atacar a los demás.
“En cambio, la experiencia interior de la unidad es muy revolucionaria, mi maestro de meditación, por ejemplo, dijo que él creía firmemente que revolucionando al ser humano, logrando que el ser humano descubra qué cosa es él en esencia, se puede incidir y transformar el mundo en algo mejor”.
Comentarios: Arletis Rojas (Cuba) : Hace algún tiempo estoy buscando la obra: Relación del maestro Tomás Sánchez. Por favor, que alguien me diga cómo la puedo encontrar. Salu2.
Lemay oliva (Cuba) : Deseo mucho que este comentario llegue personalmente al maestro Tomás Sánchez durante más de un año he buscado la forma de comunicarme con él, me sentí estremecido cuando entré esa noche a duras penas al Convento y tropecé literalmente con esa increíble pieza que es “Desde la cueva del corazón” no esperaba encontrármela en el marco de aquel evento, la observé por espacio de media hora y solo después tuve el valor de sacarme una foto con ella y otro genial paisajista cubano Ernesto Estévez, luego me fui, pero debo confesar que me sentí muy contrariado cuando supe que al final de esa noche Tomás estuvo allí en persona, que extraordinaria oportunidad perdí de estrecharle la mano al Maestro en persona porque así lo considero mi Maestro, yo soy pintor de formación autodidacta y sería enormemente feliz si Tomas viera mi obra y me brindara su sincera y acertada opinión. Por favor quien quiera que pueda ayudarme a comunicarme con el Maestro puede encontrarme a través de lemayolivacabo@yahoo.es
rolando jorge lorenzo garcia (CUBA) : thomas nunca te hemos olvidado por tu gran sencillez y tu noble modestia de saber comunicar lo importante q es cuidar nuestro planeta de los depredadores, por eso no te cansas de componer paisajes q siempre hacen pensar y escoger la lectura q más positiva realizada por un creador muy positivo, thomas la palabra GRACIAS es pequeña para decir todo lo q te debemos, pero gracias por tanta belleza, un desconocido amante del mundo:rjlg
Gerardo Cázares Rivero Cázares Rivero (México) : Sin palabras, que puedes decir de quien a los paisajes les dio vida y que despues de el ........nada.
Bien lo dice hay que ver la naturaleza como algo propio y parte de un conjunto.
Saludos
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