jueves, 24 julio 2014, 00:27
Martes, 13 Mayo 2014 09:09

Atilio Borón opina sobre una entrevista a Padura

Escrito por  Atilio A. Borón
Atilio A. Borón, Profesor Regular Titular de Teoría Política y Social, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, desde 1986; investigador principal del CONICET.EX; secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales CLACSO; Premio Internacional José Martí 2009 de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) Atilio A. Borón, Profesor Regular Titular de Teoría Política y Social, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, desde 1986; investigador principal del CONICET.EX; secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales CLACSO; Premio Internacional José Martí 2009 de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)

Tengo un gran respeto por Leonardo Padura, que ha escrito algunos textos notables (y polémicos) como El hombre que amaba a los perros. En los próximos días presentará en la Feria del Libro de Buenos Aires su más reciente obra: El viaje más largo, una crónica sobre la Cuba de los años ochenta y noventa del siglo pasado. Hoy, domingo 4 de mayo, el diario La Nación de Buenos Aires publica una larga entrevista con este autor en la cual ofrece un balance muy negativo sobre la Revolución Cubana. Obviamente, cualquier proceso histórico tiene aciertos y errores, logros y fracasos. El problema con Padura es que los primeros no aparecen en su diagnóstico sobre aquellos años, durísimos sin duda, del "período especial". ¿Pero será que no hubo ninguno en la Cuba revolucionaria, que todo estuvo mal? ¿Es posible olvidarse de conquistas históricas tales como la alfabetización universal y la enorme expansión del sistema educacional, los avances en materia de salud, la tasa de mortalidad infantil más reducida de las Américas, el acceso universal a la cultura en todas sus expresiones, la seguridad social, el internacionalismo como expresión de la solidaridad a escala mundial, para no citar sino las más evidentes? Se podría decir que estos logros ya no bastan pero, ¿cómo es posible que los fracasos o distorsiones de la revolución, que según Padura provocan "la nostalgia, el desencanto, las esperanzas perdidas" de una sociedad, puedan ser señaladas sin decir una palabra sobre el imperialismo norteamericano y su criminal bloqueo de 55 años a Cuba? Sin esa imprescindible referencia cualquier crítica a un proceso político concreto se desliza al terreno de la denuncia abstracta y, por lo tanto, insanablemente equivocada producto de su miope unilateralismo.

 

Así la Revolución habría fracasado por la ineptitud de su dirigencia, a Allende lo derrocaron por los errores de su política económica, a Arbenz por su imprudencia al pretender atacar el saqueo que perpetraba la United Fruit, Juan Bosch fue depuesto por su terca intransigencia frente al imperio, la Revolución Bolivariana está amenazada por su incompetencia y así sucesivamente. Desaparecen el proceso histórico y el entramado internacional en el cual éste se desenvuelve y que, en el caso de Cuba, revela la antiquísima obsesión norteamericana por apoderarse de la Isla; se esfuma la lucha de clases en el plano internacional y el sobresaliente papel que le tocó jugar a Cuba para, por ejemplo, hacer posible la derrota del apartheid en Sudáfrica y de los imperialistas en Angola; y se hace caso omiso del hecho de que la mayor potencia económica y militar de la historia se ha empecinado, hasta el día de hoy y con todas sus fuerzas, en hostigar y sabotear a la Revolución Cubana. Va de suyo que no se puede ni se deben ignorar los factores endógenos causantes en parte y solo en parte de los problemas denunciados por Padura. Pero un diagnóstico riguroso debe recrear, en el plano del análisis, la totalidad del momento histórico en donde los factores internos y externos se encuentran dialécticamente entrelazados.

 

El inventario de los errores y las insuficiencias de la Revolución es incomprensible, un galimatías infernal, en ausencia de una adecuada contextualización. Creo, modestamente, que quien no esté dispuesto a hablar del imperialismo norteamericano debería llamarse a un prudente silencio a la hora de emitir una opinión sobre la realidad cubana.

 

Tomado del Blog La Isla Desconocida (http://la-isla-desconocida.blogspot.com)

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Modificado por última vez en Martes, 13 Mayo 2014 13:12

Comentarios  

 
#10 Máximo gomez 18-05-2014 20:37
Por favor, publiquen también la entrevista de Padura, así nosotros nos hacemos una idea de lo que esta hablando. Por cierto El señor que amaba a los perros aunque al final es un poco larga es realmente un gran libro. Se aprende mucho, muy cercano a la realidad y creo nos enseña porque falló el socialismo soviético al final, lo recomiendo, en Cuba fue publicado, pero 5000 copias.
 
 
#9 Máximo gomez 18-05-2014 20:37
Por favor, publiquen también la entrevista de Padura, así nosotros nos hacemos una idea de lo que esta hablando. Por cierto El señor que amaba a los perros aunque al final es un poco larga es realmente un gran libro. Se aprende mucho, muy cercano a la realidad y creo nos enseña porque falló el socialismo soviético al final, lo recomiendo, en Cuba fue publicado, pero 5000 copias.
 
 
#8 Alas de Colibrí 13-05-2014 16:44
La pesadumbre que asoma a veces en días nublados, se nos fue de un tirón este martes, a poco de romper tremendo chaparrón en El Vedado habanero.

La ráfaga de sol, pura energía renovable, me llegó del poeta, ensayista y profesor de literatura, Guillermo Rodríguez Rivera, quien comenta una entrevista ofrecida por el multilaureado escritor cubano Leonardo Padura, al diario La Nación, de Buenos Aires, en la que el autor de “El hombre que amaba los perros” cae en lo que -sin pensar torcido- puede considerarse como ingenuidad o infantilismo político.
 
 
#7 Alas de Colibrí 13-05-2014 16:44
La pesadumbre que asoma a veces en días nublados, se nos fue de un tirón este martes, a poco de romper tremendo chaparrón en El Vedado habanero.

La ráfaga de sol, pura energía renovable, me llegó del poeta, ensayista y profesor de literatura, Guillermo Rodríguez Rivera, quien comenta una entrevista ofrecida por el multilaureado escritor cubano Leonardo Padura, al diario La Nación, de Buenos Aires, en la que el autor de “El hombre que amaba los perros” cae en lo que -sin pensar torcido- puede considerarse como ingenuidad o infantilismo político.
 
 
#6 Arquero 13-05-2014 12:26
Juan no sé si leiste correctamente los dos artículos. En ninguno se censura la obra de Padura. Se opina sobre una entrevista que dió.Sobre lo -que la dirección de la Revolución esta desmontando- Estoy seguro que tienes una primicia periodistica pues no sé de que rayos refieres.Es dificil opinar en este caso pues están hablando maestros de la palabra.Lo único que puedo opinar como peregrino en tierra santa es que "el verdadero arte es honestidad"
 
 
#5 Arquero 13-05-2014 12:26
Juan no sé si leiste correctamente los dos artículos. En ninguno se censura la obra de Padura. Se opina sobre una entrevista que dió.Sobre lo -que la dirección de la Revolución esta desmontando- Estoy seguro que tienes una primicia periodistica pues no sé de que rayos refieres.Es dificil opinar en este caso pues están hablando maestros de la palabra.Lo único que puedo opinar como peregrino en tierra santa es que "el verdadero arte es honestidad"
 
 
#4 juan 13-05-2014 11:53
con el respeto de Atilio,y el profe este universitario que se empe;an en desacreditar la obra de padura, por que ese ataque,me parece que el no tiene porque hablar de eso buenisimo que ha hecho la revolucion, si la misma direccion de la revolucion esta desmontando todo eso, porque cree que no sirvio para nada.Además no le parece que en positivo se han hecho toneladas y toneladas de libros que ya nadie ni lee, ni compra, porque censurar lo que tenemos que decir los que nos sentimos frustrados por los desaciertos esos que ustedes de manera incauta o mal intensionada quieren minimizar
 
 
#3 juan 13-05-2014 11:53
con el respeto de Atilio,y el profe este universitario que se empe;an en desacreditar la obra de padura, por que ese ataque,me parece que el no tiene porque hablar de eso buenisimo que ha hecho la revolucion, si la misma direccion de la revolucion esta desmontando todo eso, porque cree que no sirvio para nada.Además no le parece que en positivo se han hecho toneladas y toneladas de libros que ya nadie ni lee, ni compra, porque censurar lo que tenemos que decir los que nos sentimos frustrados por los desaciertos esos que ustedes de manera incauta o mal intensionada quieren minimizar
 
 
#2 qbano 13-05-2014 11:47
¿Y donde leo la entrevista a Padura?
 
 
#1 qbano 13-05-2014 11:47
¿Y donde leo la entrevista a Padura?
 

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